Nuestros olivares se asientan repartidos en los términos municipales de Herguijuela de la Sierra, Lagunilla y Garcibuey, en la provincia de Salamanca. Diseminados en distintas laderas, cañones o cerros donde disfrutan de microclimas particulares, generalmente orientados al sur.
Las parcelas son muy pequeñas en comparación con las parcelas de cultivo de Andalucia o Castilla la mancha. Casi todas, se encuentran abancaladas o aterrazadas para poder vencer la inclinada pendiente de estas montañas, gran inconveniente para su laboreo y recolección, pero gran aliciente por su privilegiado ecosistema que nos permite obtener aceites exclusivos, por la estructura de la tierra, la pluviometría de la zona y las temperaturas suaves al abrigo de los picos de la montañas.
Los olivos se encuentran dispersos por las parcelas, debido a que los marcos de plantación de hace siglos no seguían los patrones de distribución necesarios para el trabajo mecanizado, la mayoría de nuestros olivos son multicentenarios.